croquetas de pulpo

Croquetas cremosas de pulpo

Estas croquetas son un bocado exquisito, con una bechamel suave y un picadillo de pulpo que le aporta un sabor y una textura inigualables. ¡Perfectas como aperitivo o entrante!

  • Tiempo de preparación: 45 minutos
  • Tiempo de reposo (refrigeración): Mínimo 4 horas (idealmente de un día para otro)
  • Tiempo de cocción: 10-15 minutos (pulpo) + 15-20 minutos (bechamel) + 5-7 minutos (fritura
  • Raciones: Aproximadamente 25-30 croquetas

Ingredientes

Para el pulpo:

  • 500 g de pulpo cocido (puedes comprarlo ya cocido o cocinarlo tú mismo)

Para la bechamel:

  • 60 g de mantequilla sin sal
  • 60 g de harina de trigo (todo uso)
  • 500 ml de leche entera (tibia o a temperatura ambiente)
  • Nuez moscada recién rallada al gusto
  • Sal y pimienta blanca al gusto

Para el rebozado y fritura:

  • 2 huevos grandes
  • 100 g de pan rallado (preferiblemente grueso o panko para un crujiente extra)
  • Aceite de oliva suave o aceite de girasol para freír

Preparación

1. Preparar el pulpo:

  • Si el pulpo está crudo, cocínalo hasta que esté tierno (aproximadamente 30-40 minutos por cada kilo, dependiendo del tamaño, con una patata para controlar la cocción y echándolo a agua hirviendo con sal y una hoja de laurel, sumergiéndolo y sacándolo 3 veces antes de dejarlo cocer).
  • Una vez cocido y templado, pica el pulpo en trozos muy pequeños (picadillo).
  • En una sartén pequeña, calienta un chorrito de aceite de oliva. Sofríe el ajo picado hasta que esté ligeramente dorado. Añade la cebolla morada (si la usas) y cocina hasta que se ablande.
  • Incorpora el pulpo picado, el pimentón dulce, sal y pimienta.
  • Saltea por un par de minutos para que los sabores se integren. Retira del fuego y reserva.

2. Preparar la bechamel:

  • En una sartén profunda o cacerola a fuego medio, derrite la mantequilla.
  • Una vez derretida, añade la harina de golpe y remueve enérgicamente con una cuchara de madera o varillas hasta formar un roux homogéneo. Cocina durante 1-2 minutos sin dejar de remover para que la harina se cocine y pierda el sabor a crudo.
  • Retira la sartén del fuego y vierte la leche tibia poco a poco, sin dejar de remover para evitar la formación de grumos. Si se forman grumos, puedes usar una batidora de mano para deshacerlos.
  • Vuelve a poner la sartén a fuego medio-bajo y cocina la bechamel, sin dejar de remover constantemente, hasta que espese y adquiera una consistencia densa y brillante (aproximadamente 10-15 minutos). Es importante cocinarla bien para que no sepa a harina.
  • Cuando la bechamel esté en su punto, añade una pizca de nuez moscada rallada, sal y pimienta blanca al gusto. Prueba y rectifica si es necesario.
  • Incorpora el picadillo de pulpo reservado a la bechamel y mezcla bien para que se distribuya uniformemente.
  • Vierte la masa de las croquetas en una fuente o bandeja previamente untada con un poco de aceite o cubierta con papel film. Extiéndela para que tenga un grosor de unos 2-3 cm.
  • Cubre la masa con papel film a piel (pegado directamente a la superficie de la masa) para evitar que se forme una costra.
  • Deja enfriar a temperatura ambiente y luego refrigera durante al menos 4 horas, o preferiblemente de un día para otro, para que la masa adquiera la consistencia adecuada para formar las croquetas.

3. Formar y rebozar las croquetas:

  • Prepara tres recipientes: uno con los huevos batidos, otro con el pan rallado y otro vacío para ir colocando las croquetas formadas.
  • Con la ayuda de dos cucharas o tus manos (ligeramente engrasadas o humedecidas), toma porciones de la masa fría y dales la forma deseada (redonda, ovalada o alargada).
  • Pasa cada croqueta primero por el huevo batido, asegurándote de que quede bien cubierta, y luego por el pan rallado, presionando suavemente para que se adhiera bien por todos lados. Si quieres un rebozado más crujiente, puedes pasarla una segunda vez por huevo y pan rallado.
  • Ve colocando las croquetas rebozadas en el recipiente vacío.

4. Freír las croquetas:

  • En una sartén profunda o freidora, calienta abundante aceite a fuego medio-alto (aproximadamente 170-180°C). El aceite debe estar bien caliente pero sin humear.
  • Fríe las croquetas en tandas pequeñas para no bajar la temperatura del aceite y evitar que se peguen.
  • Fríelas durante 3-5 minutos, o hasta que estén doradas y crujientes por todos lados.
  • Retira las croquetas con una espumadera y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.

Sugerencias

  • Para un sabor más intenso a mar: Puedes usar caldo de pescado en lugar de una parte de la leche en la bechamel.
  • Toque picante: Añade una pizca de guindilla seca triturada al sofrito del pulpo.
  • Congelar: Una vez rebozadas, puedes congelar las croquetas en una sola capa en una bandeja. Una vez que estén duras, guárdalas en bolsas herméticas. Para freírlas, no es necesario descongelarlas; fríelas directamente desde el congelador, aumentando un poco el tiempo de cocción.
  • Acompañamiento: Sirve las croquetas calientes, solas o acompañadas de un poco de alioli casero o una salsa brava suave.

¡Espero que disfrutes mucho de estas croquetas de pulpo tan especiales! ¡Que aproveche!